Es algo asi como la niebla. La ves, crees que la tocas, pero vuelves a mirar y no está. No sabes cuando se fué, cuando dejó de estar ahi;
se desvaneció y no lo has podido evitar, ni podrás, porque siempre siempre será asi.
Eso es lo que sucede ultimamente. Creo poder tocar, creo tener, pero sólo son ilusiones. Ilusiones que colisionan con la realidad que yo no quiero enfrentar, pero es realidad, y no puedo enfrentarme a ella.
Quiero poder controlar el mundo, mi circunstancia. Decidir, valorar, mezclar, acabar...empezar. Eso es exactamente lo que no puedo hacer: empezar. Parece que se esté riendo de mi, que disfrute viendome sufrir, viendo como golpeo el aire, como agoto mis fuerzas como nada. Porque eso es lo que consigo.
He dedicado más de la mitad de mi vida a obedecer, con sumisión. He llevado una vida negada con algunas diferencias, sin orgullo dicho. Quiza pienses que no es apropiado cavilar asi,
que no está dentro de lo correcto, que deberia de acudir a la fe y refugiarme en ella, como siempre. Pero lo cierto es que empiezo a no comprenderlo, y es ahora cuando ya
no lo comprendo, y quiza nunca más pueda hacerlo. A veces creo haber llegado a un precipicio. Hace frio y escucho cuervos sobre de mi, moviendose en círculo. Un paso en falso
y caeré al vacío. Parece que hay un puente; es endeble e intento cruzar por el pero hay maderas podridas, y parece ser que todas las que piso estan asi, podridas.
Cada vez que piso una, retrocedo, y siempre estoy en el mismo lugar, a la misma hora, y siempre con frio. Y cuando hoy, parecia que una de ellas era de fiar, que podía apoyarme en ella,
creo que me caí, creo que estoy en el vacio. Pero no me importa que vengan los cuervos, no me importa el frio, ni siquiera haberme caido. Lo que si rabio por saber,
es la razón del puente endeble; de los cuervos, de la niebla...de no poder empezar!
Me he cansado de intentar, me he cansado de cruzar y probar maderas, de tener frio, de escuchar chirriar a los cuervos ansiosos es algo de lo que realmente, estoy muy harta. De saber que tú lo controlas todo
y yo no ser capaz de entenderte cuando se trata de mi. Porque no quitarme de en medio y dejar de ser estorbo? Porqué no dejarme caer al vacio y caer, de forma silenciosa, ver como los cuervos se hacen pequeños como manchas negras, sumirme en el silencio del profundo y hondo hueco de piedra, frio y húmedo, pero sin más intentos frustrados?
No me dejas elegir, no me dejas decidir. No, si me dejas, pero en cuanto casi lo tengo, me lo arrebatas sin piedad. Entiendo que hice un compromiso, una entrega y fué mi vida; pero déjame entender, dejame adaptar a mi razón tus designios! Lo necesito! Lo necesito para que algo de este mi todo tenga sentido. Sólo déjame ver, déjame en la lejanía... sólo por esta vez, sólo por esta vez.
Salmo 143
Oh Jehová, oye mi oración, escucha mis ruegos; respóndeme por tu verdad, por tu justicia.
Y no entres en juicio con tu siervo; porque no se justificará delante de ti ningún viviente.
Porque ha perseguido el enemigo mi alma; ha postrado en tierra mi vida; hame hecho habitar en tinieblas como los ya muertos.
Y mi espíritu se angustió dentro de mi; pasmóse mi corazón.
Ácordeme de los dias antiguos; meditaba en todas tus obras; reflexionaba en las obras de tus manos.
Extendi mis manos a ti; mi alma a ti como tierra sedienta. (Selah)
Respóndeme presto Señor, que desmaya mi espiritu; no escondas de mi tu rostro, y venga yo a ser semejante a los que descienden a la sepultura.
Hazme oir por la mañana tu misericordia, porque en ti he confiado; hazme saber el camino por donde ande, porque a ti he alzado mi alma.
Librame de mis enemigos, oh Jehova; a ti me acojo.
Enseñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; tu buen espiritu me guie a tierra de rectitud.
Por tu nombre, oh Jehova, me vivificarás; por tu justicia, sacarás mi alma de angustia.
Por tu misericordia disiparás mis enemigos, y destruirás todos los adversarios de mi alma; porque yo soy tu siervo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario